Ubicada en la calle Sarandí 528 entre Ituzaingó y Treinta y Tres fue adquirida por CUTCSA el 20 de mayo de 1943. Según planos de la segunda década del 1700, formaba parte de los terrenos de la antigua Iglesia, que luego se trasladaría a su actual ubicación. Ya por 1800, vemos que en su construcción originaria habitaban familias de linaje, como la de la esposa de Francisco Acuña de Figueroa.
 
La construcción actual data de 1912 y puede definirse como ecléctica, sin un estilo determinado. Ubicamos en esta época a la familia Ferreira, abuelos del reconocido actor Sr. Antonio “Taco” Larreta. La inauguración de la casa se realiza con la celebración del matrimonio de los padres del mismo.
 
Escuela Argentina
 
Esta construcción, que estuvo a cargo del Arq. Leopoldo Peluffo, fue diseñada en Francia a pedido del tío del Sr. Larreta, quien se encargó con los arquitectos de aquel país, del diseño y adquisición del material que se traería para su creación. Uno a uno los herrajes, molduras y pequeños detalles tuvieron su diseño exclusivo y fueron guardados hasta hace poco tiempo por los familiares.
 
De acuerdo con la evaluación arquitectónica realizada por IMM S.A.U. (Inventario del Patrimonio Arquitectónico de la Ciudad Vieja), se trata de un excepcional edificio de la primera década del siglo XX, de gran riqueza formal y material y notable calidad de ejecución, y es considerado el hito arquitectónico del entorno lateral de la Catedral.
 
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Pasando a la descripción de este llamado “Petit Hotel”, se trata de una casa habitación a la cual accedemos desde la calle Sarandí por una gran escalera de mármol con revestimientos laterales también de mármol, arribando al amplio hall, donde muestra su majestuosidad un gran espejo original. Todos sus ambientes presentan entre otros, ricos revestimientos en madera, lambrices, marquesinas, brocatos y molduras.
 
En el primer piso encontramos una gran sala de estilo Luis XVI, con dos balcones a la calle Sarandí, donde la familia recibía socialmente. Contiguo a ella, encontramos la sala que funcionaba como ante-comedor, donde se ubicaba el servicio antes de ser llevado al comedor, destacando en este ambiente las cuatro pinturas en sus esquinas superiores. Ubicamos a continuación el comedor, sala de estilo Imperio, donde se localiza un importante calefactor, sus paredes presentan bajorrelieves alegóricos, y estaba iluminado con una gran araña.
 
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El acceso al segundo piso es a través de una gran escalera de roble, rica en labrados y molduras. Nos recibía un impactante vitraux, hoy removido, el que puede apreciarse en fotografías de época.
Consta de una sala llamada “salón Adam”, de estilo inglés, donde se puede apreciar un importante hogar con un espejo original y paredes cubiertas de brocato.
 
Al final del corredor nos encontramos con un majestuoso salón octogonal, que funcionaba como pinacoteca. Su estilo es Imperio, y contaba con un gran vitraux superior del cual colgaba una suntuosa araña. Allí se encontraba la colección de cuadros del Sr. Ferreira, quien día a día acudía a este salón para admirarlos. Sus paredes están recubiertas con finos brocatos, enmarcados en maderas de roble decoradas con bronces. En sus cuatro esquinas se encuentran pequeñas buhardillas utilizadas como “guarda cosas”, en las que se depositaron, entre otros, los materiales traídos de Francia sobrantes de la construcción. Presenta accesos a los balcones superiores, con frente a la calle Sarandí. La vista panorámica que brinda de la Ciudad Vieja y de la Catedral en especial, demuestra su excepcional ubicación.
 
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La casa también contaba con otras áreas, hoy sin acceso al público, las que constituían por ejemplo: en el primer piso hacia el fondo, las habitaciones de las mujeres y del dueño de casa, un gran jardín de invierno, el despacho y la biblioteca. En el segundo piso, la cocina y las habitaciones de servicio.
 
A la derecha de la escalera de ingreso a la casa, encontramos el pasaje al sótano, donde a través de su horno de “categoría especial” se calefaccionaba la vivienda, llegando incluso a la sala de pinacoteca en el segundo piso, a efectos de preservar las pinturas, razón por la cual la alfombra de ese salón tiene en su parte media un espacio destinado al radidor. Este sótano era el lugar de trabajo de un señor llamado Joaquín, quien se encargaba de todo el mantenimiento de la casa.
 
Pese a que algunas áreas de la casa fueron reconstruídas, se mantienen varias habitaciones con su estilo original, conservándose los revestimientos y decorados de época.
 
  • Casa Cutcsa
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