A fines de 1905 la Municipalidad de Montevideo publicó las bases de un llamado a concurso de planos para la construcción de un mercado de vastas proporciones.
Se disponía de un área de terreno de 7800 m2 que debía ser ocupada por dicha construcción. Las principales condiciones del programa eran: economía, rigurosa higiene y menor número de apoyos intermedios: pues se trataba de un edificio destinado a circulación interior de vehículos y a la acumulación de grandes cantidades de productos agrícolas, como correspondía a su misión de mercado al por mayor. Ocho proyectos se presentaron ante un competente jurado compuesto de tres reputados arquitectos, el Presidente de la Honorable Junta Económico y Administrativa y el director de Abastos y Tabladas. Como el concurso, según las bases, era en dos grados, se eligieron tres de los proyectos presentados y cuyos autores fueron sometidos nuevamente a la prueba definitiva que daría por resultado la elección del plano que se llevaría a la práctica y cuyo premio sería la dirección de los trabajos de ejecución. Para este segundo estudio se amplió el programa y se fijó el máximo de gastos que correspondía a una cantidad que en ninguna manera debía exceder de $ 120.000 oro, condición ésta de importancia capital para los efectos del jurado.
De los tres proyectos en lucha fue aceptado el presente, perteneciente a los arquitectos Antonio Vázquez y Silvio Geranio y presentado al concurso por el primero de dichos señores.
Este edificio en planta está constituido por dos rectángulos concéntricos en que el exterior es el perímetro del edificio y el interior determina el cuerpo central o linterna, sus dimensiones son de 101 x 69 y 41 x 73 metros respectivamente, de manera que en alzado el edificio queda formado de dos partes, una central de 3000 m2 de área libre y otra que contornea a esta en forma de galería cuyo ancho es de 14 m y su desarrollo lineal 340. Estas galerías contendrán los depósitos y grandes puestos que se ubicarán sobre los lados dejando en su eje pasajes de 4 m de ancho con salidas a las veredas y destinados a la circulación del público; mientras que el suelo general será cruzado por dos anchas canchas de 8 m para tránsito de vehículos con salida al exterior por intermedio de 4 grandes portones.
Las galerías laterales contienen, además, todas las dependencias, como ser: en el frente principal la Administración y la Sala de Transacciones, en los laterales los servicios sanitarios y en el posterior los locales de guardia y la cámara frigorífica de gran importancia como magnitud e instalación, ocupa esta el subsuelo de la mitad del frente posterior, pudiéndose alargar a todo si se quiere, pues el desnivel de la calle contigua le asegura su iluminación y comunicación con el exterior.
Construcción
La sencillez de su estructura, que inclina a creer que su costo no se alejará del presupuesto asignado, fue tal vez la principal causa de la aceptación de este proyecto por parte de la Municipalidad, gracias esto, al tipo adoptado, que permite reducir al mínimo los elementos constructivos y la superficie cubierta, como se deduce si se considera que casi las dos terceras partes del edificio la constituyen las galerías de poca altura y cuyas luces se salvan con vigas de 14 m de luz.
Solo el área central entra en el orden de las construcciones especiales, estará formada esta parte por grandes armaduras de 41 m de abertura y 21 m de altura máxima. Como se ve, el edificio tomara un aspecto monumental gracias a este cuerpo.
El sistema de estas cerchas pertenece al tipo De Dion modificado en su arco. El conjunto toma la forma de un pabellón a cuatro vertientes sostenido por 28 apoyos distribuidos en los lados del rectángulo central.
Higiene, aireación y ventilación
Fuera de los muros del recinto que son de ladrillo y de 3m 50 de altura, todo el resto es de hierro cuyos nervios verticales dan lugar a los paramentos iluminantes guarnecidos de persianas de vidrio en sus 4 frentes, lo mismo la linterna, mas una superficie vidriada zenital y fija, consiguiéndose de ese modo una iluminación exuberante.
La constitución de los vanos, la altura, el escalonado abierto de la cubierta, etc., nos dispensan el decir que la aireación y ventilación serán excelentes.
Saneamiento
Después de los muros interiores que, por estar recubiertos de azulejo en toda su altura y longitud son de fácil higienización, la parte de mayor importancia la constituye el sistema de desagües. Con el objeto de evitar largos desarrollos que traerían aparejado la complicación de la tubería, se dividió dicho sistema en 10 grupos aislados que colocados en el subsuelo de los pasajes y calles facilitan su inspección sin alterar el funcionamiento general de la institución, además su separación localiza y determina el paraje que eventualmente pudiera quedar obstruido. Todos estos grupos comunican con colectores de circunvalación los que a su vez desaguan en los caños maestros.
El suelo será de baldosa de portland y las calles axiales de asfalto. El desnivel entre el exterior y el pavimento del mercado se salva por rampas que se desarrollan en el trecho que media entre los dos rectángulos de la planta quedando de este modo el suelo perfectamente horizontal ininterrumpido de distancia en distancia pro ranuras con las pendientes necesarias para conducir las aguas a los resumideros practicados a lo largo de los pasajes y calles. Las aguas pluviales vierten en canales que contornean todo el edificio sobre el borde exterior y se distribuyen en tubos de bajada separados pro 4m.
Decoración
Poco se puede decir de la parte artística del mercado agrícola, el limitado presupuesto obligó a no tomarlo muy en cuenta, pero se prestan sus elementos de hierro a una adaptación de cerámica en los tímpanos y en los calados de las celosías, como también en los muros de los ladrillos pueden llevarse a efectos pintorescos, mediante el ladrillo esmaltado.
Pero, entre las últimas modificaciones introducidas al proyecto que sirvió de base al llamado a licitación, figura un estudio de ornamentación en la fachada principal consistente en dos grupos estatuarios en los nichos de esquina y una mejor estudiada forma del portón de entrada, como también de los frisos interiores del revestimiento mural, pies de las armaduras de enrostramiento de las mismas, etc.
FUENTE: Revista de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos del Uruguay. Año 1907.




















